Mi hermano/hermana es un(a) adicto(a)

Hace algunos meses llegó a mi consulta Vanessa, una bella e inteligente chica de 28 años, para que la ayudara a comprender qué podía hacer para ayudar a sus padres con su hermano adicto.

¡Ayuda Dra. Paola! Mis padres no paran de ayudar a mi hermano adicto.

 

En esta ocasión vamos a darle VOZ a los hermanos y hermanas de adictos. Ellos son los menos escuchados, vistos y validados en nuestras familias. Son hermosos e inteligentes seres humanos que ven, escuchan y sienten el dolor de sus padres, quedándonse solos mientras todos se centran en su hermano “el puchungo adorado”.

 

Hace algunos meses llegó a mi consulta Vanessa, una bella e inteligente chica de 28 años, para que la ayudara a comprender qué podía hacer para ayudar a sus padres con su hermano adicto. 

 

Vanessa me comenta que su hermano mayor, Ricardo, se ha convertido en un extraño para ella. Ella y Ricardo eran muy unidos cuando eran niños, pero todo cambió cuando su hermano cumplió 15 años y comenzó a fumar marihuana, para luego comenzar a consumir otras drogas.

 

Vanessa se graduó de la preparatoria y la universidad, mientras que Ricardo abandonó sus estudios y perdió varios trabajos. Actualmente, Ricardo tiene 30 años y aún vive en casa con sus papás.

 

En todo este tiempo Vanessa ha pasado su tiempo en casa, regañando a sus padres y a su hermano; argumentando que Ricardo lo tiene todo demasiado fácil en casa y que sus padres lo permiten.

 

Vanessa me dice con lágrimas en los ojos, que le preguntó a Ricardo el por qué se aprovechaba de sus padres, a lo que él contestó  “¿Y por qué no lo haría, si ellos nunca me dicen nada?”. ¡Claro!- Me dice Vane: -“ Si Ricardo tiene techo, comida de sobra y servicios grátis. Si mis padres le dan una mesada, pagan la cuota del coche, el seguro y la factura del celular. Por supuesto que Ricardo no necesita trabajar para ganarse nada. ¡Tiene todo lo que quiere y necesita!”.

 

Le pregunto a Vanessa si había intentado hablar con sus papás al respecto, a lo que me respondió: “¡Ay Paola, es inútil! Al principio, mis padres prometieron dejar de consentir a mi hermano y ponerle límites, pero nunca lo cumplieron. Ahora me ven a mí como si yo fuera el problema. No entiendo. Me dicen que mi hermano está enfermo y que yo debería ser más compasiva”.

 

Vanessa me comenta que se siente como la adulta en esta situación porque su mamá hace lo que su hermano quiere, y su papá no dice nada al respecto. Los padres de Vanessa están enojados con ella. Quieren que deje de discutir con ellos. Dicen que, si Ricardo tuviera cáncer, ella no actuaría así. Y que ser buenos padres y ofrecer su apoyo, es un acto de amor, no es consentirlo.

 

Nos quedamos un rato calladas, le di a Vanessa un momento para llorar acompañada. Y después le comenté: -“ Vanessa, pero Ricardo no tiene cáncer, es un adicto”. A lo que ella contestó: “¿Será que la única manera de llamar la atención en mi familia es siendo adicta?”. Esto sólo me hace pensar en TRISTEZA.

 

Por ello, Vanessa vive un duelo por la pérdida de sus padres y su hermano. Se preocupa por sus padres y nota que su madre está agotada y ha bajado de peso. Vanessa sabe que su madre no duerme bien por la preocupación que siente por Ricardo. Dice que su madre empezó a tomar antidepresivos hace poco, pero no le dijo al médico por qué está deprimida. La adicción de Ricardo es un secreto familiar, y sus padres no quieren que nadie lo sepa.

 

Por otro lado, me comenta que su papá no está mucho mejor. Desde que Ricardo comenzó a consumir, rara vez está en casa, y cuando está, es bastante callado. No quiere molestar a su esposa, ni a Ricardo, así que acepta todo lo que ellos deciden.

 

Mi querida Vane, decidió tener poco contacto con sus padres, pero la culpa la atormenta. Le preocupa haber sido demasiado dura al alejarse. Se siente dividida. Por un lado, ama a su familia; y por otro, no le gusta en quién se convierte cuando está con ellos. Vanessa reconoce que le cuesta controlar a sus padres y a Ricardo.

 

La adicción ha enfermado a los cuatro miembros de esta familia:

·      Ricardo está consumido por las drogas. Muerto en vida.

·      La madre está consumida por Ricardo.Muerta en vida, también.

·      El padre camina con cuidado tratando de mantener la paz en la familia. Está fuera de la familia, muy poco involucrado, por ello no es autoridad para ninguno.

·      Y Vanessa está intentando arreglarlos a todos y se ha perdido a sí misma en el proceso.

 

Los padres creen que si Ricardo se recuperara, todos estarán bien. En resumen, su bienestar depende del estado de ánimo y el comportamiento del adicto. Con ello, lo hacen responsable de su felicidad.

 

Los padres se niegan a pedir ayuda para ellos mismos. Creen que Ricardo entrará en razón «algún día».

 

Si los padres de Vanessa se esforzaran y se educaran, comprenderían que lo que hacen no ayuda a Ricardo, sino que lo están debilitando, con esta postura. También comprenderían que Ricardo no es el único que necesita ayuda. Pero, lo más importante es que aprenderían, que sin consecuencias, Ricardo inevitablemente sucumbirá a su enfermedad y morirá a causa de ella.

 

Aunque Vanessa ha vivido la mayor parte de su vida a la sombra de su hermano adicto, su futuro es brillante.

 

Vanessa aprendió, en su proceso de psicoterapia, que no puede convencer al resto de su familia a buscar ayuda, pero sí puede influir en ellos al hacer cambios positivos en su propia vida. Hoy se siente esperanzada. Está encontrando paz y aprendiendo a perdonar a su familia, y hoy comprende que ellos también están enfermos.

 

Me encanta observar como Vanessa está rompiendo el ciclo de la adicción en su familia y espera que su recuperación anime a otros a hacer lo mismo.

 

¡Me encanta observar como Vanessa está rompiendo el ciclo de la adicción en su familia y espera que su recuperación anime a otros a hacer lo mismo! Su esperanza siempre será que sus papás encuentren el Sol, después de la tormenta.

Paola Rivero

Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación

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2 respuestas

  1. Me encantaría encontrar ayuda para ayudar a mi hijo adicto y ayudarme a mí y a mi esposo gracias por todo Doctora Paola en algún momento me unire a uno de los temas que usted dirige mil bendiciones

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