Compra tu libro "¿Qué necesita un hijo en adicción? Tu amor EXIGENTE"

EL AMOR QUE NO CURA

Nadie habla realmente de cuánto duele amar a alguien con una adicción activa.

Como padres de un adicto, se habla de tratamiento, de recaídas, de límites… pero casi nunca hablan del dolor silencioso que se instala aquí, en el pecho.

Ese dolor que los hace contener la respiración cada vez que suena el teléfono por la noche, preguntándose si esta será “esa” llamada… la que nos destrozará para siempre.

 

Duele llorar a un hijo cuando aún está vivo.

 

Es un duelo extraño que sólo un padre en esta situación comprende. Los miran a los ojos buscando al hijo que criaron, con quien reían… y a veces solo ven la sombra que deja la adicción.

Y no saben cómo amarlo en este estado, así que a veces intentan amarlo solo para que no muera.

 

Creen, en el fondo, que si los aman “lo suficiente”, elegirán la recuperación. Que su amor es el antídoto.

Pero esta es la verdad que aprendemos con mucho dolor: El amor por sí solo no basta para salvar a alguien de la adicción.

 

Es una lección desgarradora. Cuando un hijo está en adicción activa, no se dan cuenta de que su amor se transforma. Se vuelve una forma malsana de rescatar, de “facilitar” la adicción. Muchos padres careen que lo están salvando, cuando en realidad, se están perdiendo a sí mismos.

 

A la mayoría de las familias con un hijo adicto les lleva mucho tiempo comprender que ellos necesitan su propio programa de recuperación. Uno centrado en SU sanación, no en la de su hijo.

En donde  tienen aprender a calmar su sistema nervioso, a dejar de vivir en hipervigilancia constante. A nutrir a su propio niño interior herido, que creía que amar significaba sacrificarse.

Con el tiempo, aprenden lo más difícil: que pueden amar a su hijo… y aún así soltarlo.

 

La recuperación NO comienza el día que tu hijo se recupera. Empieza el día que decides trabajar en ti mismo.

Te prometo que vas a encontrar la paz no cambiándolo a él/ella, sino cambiando tu forma de amar y de cuidar tu corazón.

 

Papá, mamá: pueden amar a su hijo y respetarse a si mismos al mismo tiempo. Ahí comienza la recuperación para ambos.

 

Si necesitas ayuda para superar este miedo y culpa, en GAMA Y GIC ayudamos a padres madres a encontrar ese equilibrio. La recuperación es posible, también para ti.

Paola Rivero

Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación

Comparte este artículo en tus redes. Escoge la que gustes

Facebook
Twitter
Pinterest
WhatsApp
Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres más información? Revisa otros artículos.