¿Cómo se maneja la ira hacia un adicto?
¿Está bien enfadarse alguna vez con el adicto al que amo?
Son preguntas excelentes, y por ello las contesaremos con cuidado.
Comienzo diciendo que, el nunca enojarse con la persona adicta es prácticamente imposible Pero si vamos a reaccionar con enojo ante algo que la persona adicta hace o dice, debemos asegurarnos de hacerlo con precaución.
La verdad es que muchas personas que aman a personas adictas buscan complacer a los demás, lo cual es sinónimo de codependencia. Mi definición simple de codependencia es cuando anteponemos las necesidades de los demás a las nuestras de forma bastante constante. Las personas codependientes a veces se sienten muy culpables cuando intentan satisfacer sus propias necesidades, creyendo, en algunos casos, que no merecen que sus necesidades o deseos sean la prioridad.
Además, los adictos en fase activa —y a veces también en las primeras etapas de la recuperación— pueden ser notoriamente egocéntricos. A menudo no tienen ni idea de cómo sus acciones afectan a quienes los rodean, y con frecuencia les da igual. Su prioridad es satisfacer sus necesidades: obtener dinero para alimentar sus diversas adicciones y desarrollar comportamientos manipuladores para lograrlo. Muchos adictos adultos siguen comportándose como niños cuando oyen un “no”, protagonizando rabietas que suelen incluir gritos, agresiones físicas, robos a sus seres queridos y muchas otras respuestas demasiado numerosas para enumerar. Y como sus seres queridos a menudo se esfuerzan desesperadamente por mantener la paz, los adictos se salen con la suya, por lo que concluyen que no habrá consecuencias y que está bien seguir haciendo lo que hacen.
Por ello, sus seres queridos deben dejar de andar de puntitas a su alrededor y, en cambio, mostrarles el amor exigente. Esto significa, dejar de esforzarse tanto por complacer y justificar su mal comportamiento.
Porque la cuestión es la siguiente:yo no creo que nadie elija convertirse en adicto. Pero una vez que son adictos y empiezan a comprender que sus vidas son un desastre —y que se están perjudicando a sí mismos y a quienes los rodean— es cuando pueden tomar una decisión diferente. Permanecer en la adicción activa es una elección , y comenzar la recuperación activa también lo es.
En cuanto a los miembros de la familia que muestran su enojo, con gritos, chantajes o trato silencioso, creo que hay otra forma más eficaz de hacerle entender al adicto que sus decisiones destructivas ya no serán toleradas.
Aquí te explico cómo hacerlo:
En un momento de calma, cuando no estés tan alterado, puedes decirle a tu amado adicto: «Te queremos. Te queremos tanto que ya no queremos verte atrapado en la adicción. Esa no es la vida que queremos para ti y nos duele verte seguir eligiendo esto. Como te queremos tanto, ya no te apoyaremos en la adicción activa de ninguna manera. Pero sí te apoyaremos en algún tipo de recuperación activa; así que cuando estés listo, avísanos y estaremos ahí para ti en todo lo que podamos».
Recuerda: si nada cambia, nada cambia; y si quieres que la persona adicta que amas cambie, probablemente tendrás que ser tú quien cambie primero tus propias acciones.
En verdad, les deseo lo mejor a todas las familias con seres queridos adictos, para que tomen las decisiones valientes que les permitan dejar de ser cómplices de la adicción y, en cambio, ayudarlos .
TAREA:
Escribe lo que tienes que decirle a tu amado adicto o alchólico, en lugar de explotar en enojo. El ejemplo que te pongo arriba puede ayudarte.

Paola Rivero
Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación

