Reconozco la ira

Cuando no reconoces que la ira va en aumento, eres más propenso a reaccionar exageradamente.

Lo que te puede llevar a expresiones que están fuera de control como: gritos, portazos o incluso a romper cosas. O bien,  puede que seas de las personas que reprimen el enojo hasta que lo desahogan en comentarios sarcásticos o hirientes.

Y bueno, no es que la ira sea “buena o mala”. La ira, como cualquier emoción es una señal que nos ayuda a comprender el mundo en donde vivimos y a relacionarnos con él.

Lo que dice la investigación:

Según el Instituto Gottman para Parejas, se puede predecir el resultado de una conversación en los primeros 3 minutos. Así de rápido se puede descontrolar.

Las investigaciones indican que cuando estás estresado, no puedes oír bien lo que se dice. Tu capacidad para procesar la información se reduce considerablemente.

Cuando el estrés (o la ira) aumenta demasiado, por lo que :¡necesitas hacer algo diferente! Sal a caminar, escucha música o llama a un amigo para que te apoye. No sigas peleando.

¡Los errores son buenos!

¿¡QUÉ!? Cuando te equivocas tienes la oportunidad de aprender de lo que no funcionó. ¡Esa es la mejor manera de mejorar! Examinar lo que salió mal te ayuda a ver qué necesitas cambiar.

Un ejemplo:

Por ejemplo, llego a casa del trabajo y le grito a mi marido. Si me fijo en mi reacción, estaba súper cansada y no pedí ayuda. Quedarme callada me preparó para reaccionar porque no era consciente de mi estrés. Si hubiera prestado más atención e incluso hubiera expresado cómo me sentía, no habría estallado.

Analiza:

Piensa en la última vez que te enojaste mucho. Repasa estas preguntas para ver dónde te quedaste atascado:

  • ¿Cuál era tu nivel de estrés antes de enojarte?
  • ¿Tenías hambre, te sentías solo o cansado?
  • ¿Puedes identificar algún pensamiento negativo?
  • ¿Qué te impidió irte?
  • ¿Qué podrías haber hecho diferente?

Recuerda que aprender de tus errores es lo que marca la diferencia.

Tarea:

Escribe una ocasión en la que no manejaste bien la ira y qué podrías aprender de ella. Comparte tu respuesta en los comentarios y lee los comentarios de las demás personas, así iremos aprendiendo todos en comunidad. Recuerda usar un lenguaje respetuoso si vas a comentar algo de algún comentario, y siempre usamos comentarios positivos y de agradecimiento.

Paola Rivero

Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación

Comparte este artículo en tus redes. Escoge la que gustes

Facebook
Twitter
Pinterest
WhatsApp
Email

Un comentario

  1. En alguna ocasión me sentía muy enojada y frustrada. Sin embargo como menciona el artículo, reprimo mi enojo y espero el momento adecuado para hacer un comentario hiriente o sarcástico. Y si es posible busco venganza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres más información? Revisa otros artículos.