Innumerables ocasiones he escuchado personas que luchan con la codependencia sentirse invalidadas cuando admiten sus sentimientos frente a otros.
Si te ha pasado cariño, te quiero decir los siguiente: No te haces la víctima cuando admites que desde que eras niña te hicieron creer que tus emociones eran irrelevantes y que cuanto más intentabas fingir que no tenías sentimientos, más loca, más sola y más aterrorizada te sentías. Y posiblemente, aún te sientas.
Es por ello, que con mucha frecuencia, las personas no comprenden que para sanar una emoción hay que SENTIRLA, juzgan a quienes luchan por validar el por qué se sienten como se sienten.
He escuchado a gente decirle a otros: “Aguanta, supera el pasado, deja de quejarte, es hora de ponerte los pantalones como un adulto”, etc.
Si bien hay mucho de verdad en lo que dicen, hay una verdad aún más profunda que es la de que: todos debemos llegar eventualmente a un lugar donde entendamos que la única persona que puede ayudarnos a superar el pasado somos nosotros mismos, avergonzar a otros por luchar para procesar experiencias que se les negó el derecho a experimentar es ignorante, crítico, innecesario y simplemente incorrecto.
Las emociones motivan CADA decisión, pensamiento, acción, deseo, palabra e inacción que experimentamos.
Cuando nuestras emociones se descontrolan y no tenemos herramientas mentales para procesar lo que sentimos, nuestro cerebro, cuerpo, mente y espíritu pueden sufrir un cortocircuito, ¡literal! y es ahí cuando enfermamos.
Así qué, buscadora piensa un momento:
Las emociones son normales y válidas.
Por ello, aprender a dominar tus emociones no tiene precio.
Te espero en mi WORKSHOP PARA RECUPERAR MI PODER, juntas podemos trabajar esto y mucho más Para ver mis videos sobre cómo dominar tus emociones, suscríbete a mi canal de YouTube aquí
https://www.youtube.com/@buscandomivoz

Paola Rivero
Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación


Un comentario
Muy bonito y atinado su artículo.
Por experiencia propia puedo decir que es muy cierto lo que dice, he ido a mi pasado a ver de frente aquello que duele, me he permitido sentir el dolor en carne viva. He vuelto a mi y ahora me siento viva por dentro, sin anestesia. Estoy aprendiendo a autoregularme y ha valido la pena todo este esfuerzo. Es un camino que no termina, pero se van recogiendo los frutos mientras caminas…
Se necesita valor para cambiar.
A todos aquellos que se han decidido a sanar la raíz de su dolor, los felicito. Me felicito.
Gracias por sus videos y contenido con lo que busca ayudarnos Dra. Paola.
Con Cariño,