Cuando tu hijo adolescente o adulto lucha contra una adicción, no experimentas una sola emoción.
Sientes una mezcla de emociones superpuestas. Algunos días, el miedo es la emoción predominante.
Temes que suene el teléfono en mitad de la noche. Temes una sobredosis, otra recaída o que se rompa otra promesa. Temes lo que pueda pasar si dejas de intentar salvarlo. Incluso puedes temer lo que sucederá si finalmente estableces un límite y lo mantienes.
Entonces aparece la culpa.
Quizás te preguntes:¿Qué se me pasó por alto?, ¿Qué debería haber hecho de otra manera?, ¿Hice demasiado?,¿No hice lo suficiente?
A menudo, los padres repasan los años buscando un error o un momento específico que explique todo.
Y la verdad es que, la adicción rara vez es tan sencilla.
La adicción puede provocar un tipo de duelo que muchas personas no comprenden.
Puede que tu hijo siga aquí, pero extrañas a la persona que solía ser. Un día puedes sentirte triste; al siguiente, enfadado. Luego puede regresar la esperanza, solo para verse de regreso al miedo.
Todos estos sentimientos pueden coexistir.
Puedes amar a tu hijo y, al mismo tiempo, sentir ira.
Es posible que te enojen las mentiras, el dinero que falta, las promesas incumplidas o la forma en que la adicción se ha apoderado de toda la familia.
Quizás te moleste que cualquier conversación termine girando en torno a la próxima crisis.
La confusión puede dejar a los padres estancados.
A menudo, los padres me dicen que ya no confían en sus propias decisiones.
A lo que siempre contesto, que noo existen una respuesta única que funcione para todas las familias. Lo que era apropiado hace seis meses puede no serlo hoy. Lo que favorece la recuperación en una situación puede convertirse en una ayuda perjudicial en otra.
Los padres necesitan herramientas prácticas, información clara y tiempo para reflexionar antes de tomar decisiones.
Por que, el amor no es lo mismo que rescatar. Y si aprendes a AMAR DE MANERA EXIGENTE, dejarás de controlar si él/ella elige la recuperación. Pero sí puedes empezar a cambiar la forma en que la adicción te afecta a ti y al resto de tu familia.
Construye otra manera de amar e invita al cambio a toda tu familia. Trabajemos juntos en mi libro o en alguno de mis GRUPOS.

Paola Rivero
Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación

