El autoabandono es anteponer las preferencias, los deseos, los límites de otros. Es complacer a los demás, preocupándonos tanto por cómo se sienten, que nos dejamos dominar por sus deseos y terminamos adormeciendo nuestras necesidades o reprimiéndolas.
¿Por qué nos abandonamos a nosotros mismos?
Muchos de nosotros llegamos al abandono de nosotros mismos de forma honesta y natural durante la infancia.
Si te encontrabas en una situación familiar caótica donde había abuso, adicción o enfermedad, probablemente te diste cuenta de que lo mejor para ti era centrarte en los demás .
Aprendiste a no causar problemas, a no hacer exigencias ni a tener en cuenta tus necesidades, porque centrarse en el progenitor abusivo o enfermo era la clave para sobrevivir.
10 señales de autoabandono
Quizás te estés preguntando cómo se manifiesta el autoabandono en la práctica, a continuación te doy algunas señales comunes:
1: Límites desordenados. ¿ Te convencen de hacer cosas que no quieres? ¿Dices que sí cuando quieres decir que no? Estos son ejemplos de comportamientos de autoabandono cuando tus límites son demasiado laxos .
Negarte constantemente la oportunidad de hacer cosas divertidas puede indicar límites rígidos .
2: Dudar de las decisiones. Cuando tienes tomar una decisión, ¿confías en tu intuición o escuchas lo que otros te dicen que debes hacer? Dejar que otros decidan por ti implica cierto grado de autodesprecio, porque si las cosas no salen como esperas, eres el único responsable.
3: La necesidad de complacer. Cuando buscas complacer a los demás, no te atreves a expresar tu opinión por miedo a la confrontación. Además de priorizar los deseos y necesidades ajenas por encima de los tuyos, pides disculpas incluso cuando no lo sientes o cuando estás enfadada.
4: Perfeccionismo. Mucha gente piensa que el perfeccionismo significa querer que tu trabajo sea perfecto, pero también implica estar obsesionado con un resultado impecable sin importar lo que cueste conseguirlo.
5: La autocrítica. Tener una voz interior crítica, llamarte idiota o hablarte con dureza constantemente minando tu autoestima.
6: Falta de autocuidado y autoconsideración. La autoconsideración implica preguntarse si se tiene la capacidad para hacer algo antes de aceptarlo. También implica preguntarse: “¿De verdad quiero hacerlo?”.
7: Ser un camaleón. Cuando se es joven, se puede ser un verdadero camaleón en mis relaciones ya que deseamos que nos amen y nos perciban de una manera particular.
8: Autoinsensibilidad. El autoabandono puede manifestarse como autoinsensibilidad mediante drogas, alcohol, atracones de Netflix o horas de programas de telerrealidad.
9: Autotraición. Nuestro deber es hacer lo que más nos conviene. Cuando hacemos cosas que sabemos que están mal para complacer a los demás y obtener su aprobación, nos traicionamos a nosotros mismos.
10: Codependencia. La codependencia implica hacer más de lo que te corresponde, sobreexigirte hasta el punto de que otras personas en tu vida no lo hacen lo suficiente, y sentirte excesivamente responsable de los estados emocionales, resultados, experiencias, relaciones y finanzas de quienes te rodean, en detrimento de tu paz interior. Es un intento abierto o encubierto de controlar los resultados de los demás, y es agotador .
Del autoabandono a la autoconciencia
He oído a muchos personas decir que es demasiado tarde para cambiar sus comportamientos autodestructivos, y quiero asegurarles que nunca es demasiado tarde para cambiar lo que no funciona.
Si tienes problemas de autoestima, quiero que sepas que eres valioso/a por naturaleza. Cuando miras a un niño al que amas, tienes claro que es valioso/a por naturaleza, ¿verdad? Lo mismo ocurre contigo.
TAREA
- El primer paso es simplemente tomar conciencia de dónde te descuidas. Durante las próximas 24 a 48 horas, observa en qué momentos sientes resentimiento y en qué momentos sientes la necesidad de complacer a los demás a costa de ti mismo.
Anota tus observaciones y busca patrones.
Otro aspecto importante para recuperarse del autoabandono es aprender a hacer pausas. Tómate tu tiempo para volver a conectar con la gente. Deja de decir que sí automáticamente. Tienes derecho a pensar en algo antes de aceptarlo.

Paola Rivero
Psicóloga clínica, especialista en adicciones y buscadora en recuperación

